Hemeroteca do Instituto de Eletrotécnica e Energia
Nº 125057
El Pais (Uruguai)
Data: 07/08/2009
Lula Da Silva ratificó a Mujica su buena
voluntad hacia Uruguay
Eduardo Delgado
La energía, la política y el
fútbol fueron los temas centrales de la reunión que mantuvieron ayer el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva con José Mujica y Danilo Astori.
Al final del
encuentro, frente a cámaras
de televisión, y como señal
de Lula de la buena relación que tiene con el candidato del Frente Amplio, el mandatario brasileño tocó un tambor chico con las
banderas de Brasil y Uruguay
que le obsequiaron los visitantes e invitó a Mujica a acompañarlo en la improvisada ejecución que duró unos segundos.
A la
hora 10.54 Mujica y Astori
se retiraron del centro
cultural del Banco do Brasil -oficina transitoria de Lula por obras en el palacio Planalto- y en las afueras
del edificio realizaron una conferencia de prensa para medios locales y uruguayos.
ENERGÍA. El candidato del FA dijo que los problemas eléctricos de Uruguay estuvieron en la conversación
con "el más simpático
de los presidentes de América Latina" y que hay "una manifiesta voluntad de contribuir" a solucionarlos.
Añadió que se planteó la preocupación
del gobierno de Brasil por
resolver la interconexión eléctrica, "un asunto que está pendiente de hace tiempo en
las discusiones del Mercosur".
"Amén de ello, Brasil está encarando un desarrollo eléctrico importante en la región, como para tener reserva
de poder atender en casos de emergencia,
dado los frecuentes
problemas que hay con sequía en el
sur, que también reforzaría la capacidad
de Uruguay", explicó Mujica.
Astori dijo que con
Lula se habló "con mucha franqueza y sinceridad"
de los temas que les importan a ambos países
y aseguró que encontró en el mandatario
una "excelente disposición para colaborar".
En el mismo sentido que Mujica, Astori dijo que en la reunión
observó una "disposición
muy clara a colaborar en la aceleración del proceso de interconexión", y que incluso Lula "está dispuesto a introducir modificaciones en la política energética de su
país, para favorecer y atender las necesidades de Uruguay".
CAMPAÑAS. Astori afirmó que en la reunión se hicieron "comentarios de
tipo general" sobre las campañas
electorales en cada país. Mujica agregó que sobre la competencia
electoral, a Lula le trasladaron "lo
evidente".
"Es
una disputa esencialmente con
el Partido Nacional, que es
un partido viejo", sostuvo. "Le recordamos a Lula que los
dos partidos tradicionales del Uruguay son de los más viejos que quedan en el mundo", agregó.
También le dijeron que "Uruguay es un país muy
partidista, en el que a la gente le cuesta cambiar mucho de cintillo" a
diferencia de Brasil, "donde la gente cambia mucho de partido".
"Acá (en Brasil) pesa mucho la personalidad,
allá (en Uruguay) pesan mucho los partidos", concluyó Mujica sobre el punto.
Astori señaló que en
Brasil "hay voto nominal, se vota por la persona"
y "el peso de la estructura partidaria es bastante menor al que tenemos en Uruguay".
Mujica ató el tema con la necesidad de que en Uruguay se discuta la instrumentación del voto electrónico. Destacó que en Brasil pueden participar 130 millones de
electores y "en tres horas están los resultados".
"Me parece que
vamos a tener que poner las barbas en remojo",
afirmó refiriéndose a este
aspecto de modernidad electoral.
Mujica dijo que Lula "es presidente de un Estado muy importante acostumbrado a no inmiscuirse" en la situación de otros países. "Eso está muy claro, nos parece muy bien y así tiene
que ser. La verdadera amistad
no significa que haya que meterse.
Los comentarios generales son inevitables
cuando hay actores políticos, pero eso tiene un límite",
apuntó.
FÚTBOL. Con Lula,
"hablamos de fútbol un disparate", comentó Mujica. Dijo que tanto él como el
presidente de Brasil ven a ese
deporte como una cuestión social, que tiene "enormemente preocupado" a Lula, porque
"los mejores jugadores de América Latina andan
por el mundo y no podemos ver buen
fútbol local".
Lula tiene la idea
de plantear que el calendario brasileño coincida con el europeo,
"porque la temporada de compra de Europa pega en el medio
del brasileño y desarma los cuadros", relató.
Sobre la
posibilidad de que Brasil colabore con un plan
de vivienda en un segundo gobierno del FA, Mujica dijo que el tema "está en el paquete de la cuestión de infraestructura". Señaló que sabe lo que tiene
que pedir, pero observó que primero
tiene que ganar las elecciones.
Respecto a la posible colaboración del país norteño con maquinaria pesada, Mujica dijo que el tema se habló y "está en las gateras".
"Ahora tenemos que esperar el
resultado electoral para concretar",
explicó.
Interrogado respecto a
la posibilidad
de que el Banco de Brasil abra una sucursal en Uruguay, tal como años atrás lo anunció
Lula en un encuentro con Tabaré Vázquez, Astori respondió que el tema "no se
tocó".
"Supongo que la intención
de Lula se mantiene en ese sentido", acotó.
El banco de Brasil es de capitales mixtos y en una parte de su centro cultural, un enorme edificio en
que hay salas de teatro, cine, bibliotecas y además se preparan a los futuros funcionarios de la institución, es que desde hace tres meses Lula tiene instalada su oficina en la
que trabaja a diario y
donde recibe a sus
visitantes.
INCÓMODO. Mujica vistió en la visita al presidente brasileño ayer un fino traje confeccionado por el
Studio Muto, tal como estaba
previsto, con chaleco pero
no usó corbata.
"No me sentí cómodo, pero me estoy habituando.
El hábito no hace al monje", comentó.